Azienda Agricola Zini Giorgio
La Empresa Agrícola Zini Giorgio nació en 1978 entre las montañas de Reggio Emilia (Norte de Italia), fundada por Giorgio Zini. Sin embargo, sus raíces se remontan a años anteriores, cuando su padre gestionaba una pequeña explotación ganadera. Cuando su padre decidió jubilarse y cerrar la actividad, Giorgio eligió recoger ese legado y transformarlo en una verdadera empresa agrícola. Desde entonces, junto a su esposa Donatella y con la ayuda de un empleado, lleva adelante con pasión el trabajo familiar.
Hoy en día, la empresa cuenta con unas 55 vacas lecheras, de las cuales 45 están en ordeño y una decena en periodo seco, además de unas cuarenta terneras y novillas destinadas a la reposición. El rebaño está compuesto principalmente por Frisona, a las que se suman algunos ejemplares de raza Parda, que enriquecen la variedad del ganado. Para garantizar una alimentación sana y controlada, la familia Zini cultiva 35 hectáreas de terreno, de las cuales 20 son de propiedad, destinadas casi en su totalidad a la producción de forraje.
En cuanto al bienestar animal, la empresa agrícola Zini ha adoptado soluciones concretas para garantizar el confort y la salud de las vacas. Por ejemplo, para hacer frente a los meses más calurosos, cuando las altas temperaturas pueden ser una fuente de estrés, se han instalado sistemas de ventilación que mantienen el ambiente fresco y confortable. Al mismo tiempo, se han diseñado establos más largos y espaciosos, permitiendo a los animales moverse libremente y descansar cómodamente: esto se traduce en vacas más tranquilas, una mejor salud de la ubre y ambientes más limpios. Además, se ha habilitado una zona al aire libre para las vacas secas y las que están en el posparto, ofreciendo espacios confortables en las fases más delicadas. Esta atención al confort se completa con la limpieza diaria de los establos, realizada dos veces al día, por la mañana y por la tarde, para garantizar un entorno limpio y cuidado.
Asimismo, para hacer más eficiente el trabajo diario y mejorar la gestión del rebaño, la empresa ha introducido nuevas tecnologías como un tanque de refrigeración de leche con agua helada y una ordeñadora con desconexión automática, que interrumpe el ordeño al finalizar el flujo, evitando el sobreordeño y el estrés en la ubre.
Para Giorgio Zini, este trabajo es mucho más que un oficio: es una pasión que nace en la familia y un compromiso que mantiene viva una tradición. «El Parmigiano Reggiano, aquí en la montaña, tiene un papel fundamental: es lo que da valor a nuestro trabajo.»
¿Lo que más aprecia? La libertad: poder trabajar en su propia empresa, en contacto con la naturaleza, custodiando una tradición familiar y continuando dándole un futuro.